Muchas personas con GERD (reflujo ácido) intentan evitar ciertos alimentos que desencadenan sus síntomas, optando por opciones más seguras que no causan tanto malestar. Sin embargo, entender qué está causando realmente estos problemas y cómo manejarlos puede marcar una gran diferencia en tu vida diaria.

El papel de los medicamentos que reducen el ácido
Los medicamentos como los inhibidores de la bomba de protones (IBP) y los bloqueadores H2 se utilizan a menudo para reducir el ácido estomacal y manejar el GERD. Pero aunque pueden ayudar, también pueden llevar a problemas si se usan durante demasiado tiempo. Estos medicamentos pueden cambiar el equilibrio natural de ácidos en tu estómago, lo que podría causar problemas como deficiencias de vitamina B12 y magnesio, mayor probabilidad de fracturas y contagio de infecciones.
Reduce los riesgos de efectos secundarios:
Si te encuentras necesitando IBP regularmente, intenta espaciar las comidas para darle a tu estómago tiempo para digerir sin abrumarlo. Incorpora alimentos ricos en nutrientes que podrían verse agotados por estos medicamentos, como verduras de hoja verde para el magnesio y cereales fortificados para la vitamina B12.

¡El bajo ácido estomacal también causa reflujo!
Una idea errónea común es que solo el alto ácido estomacal causa reflujo, pero el bajo ácido estomacal también puede ser un problema. Si tu estómago no produce suficiente ácido, no puede digerir la comida adecuadamente. Esto puede llevar a gases, hinchazón y presión que empuja el contenido del estómago de regreso a tu esófago, causando reflujo. Confiar demasiado en medicamentos que reducen el ácido podría empeorar esto con el tiempo.
Qué hacer si sospechas que el bajo ácido estomacal es la causa:
Si sospechas que el bajo ácido estomacal es el problema, comienza tu comida con una pequeña ensalada con un aderezo a base de vinagre o toma un poco de vinagre de manzana diluido en agua antes de comer. Esto puede ayudar a activar tu digestión.
Encuentra los síntomas, encuentra la causa raíz
Al lidiar con el GERD, es importante considerar todos tus síntomas, no solo la acidez y el reflujo. Otros signos como la hinchazón, náuseas, calambres y movimientos intestinales menos frecuentes pueden darte pistas sobre tu salud digestiva general. Aquí hay algunos comportamientos comunes que podemos tener en cuenta al intentar hacer sentido de nuestros síntomas:
- Comer poco frecuente: Además, nuestro cuerpo está constantemente produciendo pequeñas cantidades de ácido estomacal en preparación para la ingesta de alimentos. Cuando pasas largos períodos sin comer, tu intestino sigue produciendo ácido; sin embargo, sin alimentos a bordo para absorber y usar el ácido estomacal y mantenerlo en movimiento a través de tu intestino, ese ácido se acumula, y puede causar o incluso empeorar los síntomas de reflujo.
- No suficientes plantas: También es notable el papel de las fibras solubles en la digestión: la fibra soluble absorbe líquido en el intestino, incluyendo ácidos, y ayuda a que ese líquido pase a través de nuestro sistema. Cuando tenemos una dieta baja en fibras solubles (como las presentes en frutas, verduras, granos enteros, legumbres y semillas), esto también puede
Además, presta atención a las respuestas de tu cuerpo al estrés, cambios en la vida y ciertos medicamentos. Si tus síntomas comienzan repentinamente después de una cirugía, al tomar antibióticos o al atravesar un evento estresante, podría haber un problema médico subyacente que necesita atención. En el caso de los antibióticos, considera incorporar alimentos ricos en probióticos como yogur, kéfir o verduras fermentadas como kimchi o chucrut en tu dieta para ayudar a restablecer la flora intestinal.
Si tus síntomas han empeorado gradualmente con el tiempo, eso podría sugerir diferentes enfoques para manejar tu condición, y probablemente requiera una consulta con uno de nuestros dietistas especializados en salud intestinal para ayudarte a encontrar la causa raíz.
Evalúa tus síntomas cuidadosamente:
- Mira tu caca: La Tabla de Consistencia de Hamburguesas (Bristol Stool Chart) puede ayudarte a comprender mejor tus movimientos intestinales y lo que podrían estar diciéndote sobre tu digestión.
- Registro de alimentos y síntomas: Lleva un diario de alimentos y síntomas: anota no solo lo que comes, sino también cómo te sientes después, tanto inmediatamente como horas después. Esto puede ayudarte a detectar tendencias e identificar comportamientos y alimentos que podrían estar causando problemas, más allá de los sospechosos habituales como los alimentos picantes o la cafeína.
Conclusiones
Manejar efectivamente el GERD significa entender cómo funcionan tus medicamentos, considerar el impacto del bajo ácido estomacal y observar el panorama completo de tus síntomas. A través de la comprensión de la causa raíz y la elaboración de un plan de tratamiento, puedes encontrar alivio y mejorar tu salud digestiva… ¡todo mientras reduces tu dependencia de los medicamentos recetados!
*Este contenido fue traducido del inglés original utilizando IA y puede contener errores u omisiones. Se proporciona únicamente con fines de educación en salud. Si algo no está claro, consulte con su equipo de atención médica.
