Seguir la prescripción de insulina de su médico es crucial, pero también es igual de importante almacenarla correctamente. Ya sea que sea una persona con diabetes o un cuidador, comprender los métodos adecuados para el almacenamiento de insulina es esencial para mantener su potencia y fiabilidad. En este artículo, profundizaremos en las mejores prácticas para el almacenamiento de insulina.

1. Siempre Verifique la Fecha de Caducidad
Antes de almacenar la insulina, siempre verifique la fecha de caducidad en el empaque. Usar insulina caducada es como tener un coche sin combustible: no gestionará efectivamente sus niveles de azúcar en sangre y podría conducir a picos de azúcar. Puede experimentar síntomas como sed excesiva, visitas frecuentes al baño, sentirse cansado o visión borrosa. Todos estos son signos comunes de azúcar en sangre alta.

2. Almacénelo Fresco Antes de Abrirlo
La insulina es sensible a la temperatura. Si se calienta demasiado o se enfría, puede perder su efectividad. El rango de temperatura ideal para el almacenamiento de insulina es entre 36°F a 46°F (2°C a 8°C). Evite colocar la insulina en la puerta del refrigerador porque la temperatura puede fluctuar cuando se guarda allí. Además, nunca congele la insulina. Si la insulina se congela, se vuelve inutilizable. Para evitar la congelación en su refrigerador doméstico, mantenga la insulina alejada de los lugares más fríos en la parte posterior. También es una buena idea usar un termómetro en su refrigerador para vigilar la temperatura y asegurarse de que su insulina siga siendo efectiva.
3. Manténgalo Cerca de la Temperatura Ambiente Una Vez Abierto
Si bien los fabricantes recomiendan almacenar la insulina en el refrigerador, inyectar insulina fría puede, a veces, resultar en una experiencia más incómoda. Para aliviar esto, muchos proveedores de atención médica recomiendan mantener el frasco de insulina que está utilizando activamente a temperatura ambiente. A temperatura ambiente, la insulina sigue siendo viable durante aproximadamente un mes. Solo asegúrese de que esté protegido de la luz solar directa y mantenido alejado de fuentes de calor como radiadores o estufas para un almacenamiento óptimo.
4. Use Estuches Aislantes Cuando Viaje
Cuando está en movimiento, es esencial proteger su insulina de temperaturas extremas. Una forma de hacerlo es utilizando un estuche aislante. Estos estuches están diseñados para ayudar a mantener su insulina dentro del rango de temperatura recomendado. Algunos estuches incluso vienen con paquetes de frío incorporados para un mayor control de temperatura.

5. Evite la Exposición a la Luz
La insulina es sensible a la luz. Es mejor mantener la insulina en su empaque original, que está diseñado para bloquear la luz. Evite usar contenedores transparentes o dejarla bajo la luz solar directa para mantener su efectividad.
Conclusiones
Recuerde tener en cuenta estos consejos simples y siempre seguir las mejores prácticas al almacenar insulina. La calidad de su insulina está directamente relacionada con su capacidad para manejar su diabetes con éxito, así que manéjela con cuidado. Y como siempre, consulte a su equipo de atención o farmacéutico si tiene alguna duda o pregunta sobre el almacenamiento de insulina. Para leer más sobre los conceptos básicos de la insulina, explore nuestro otro artículo aquí.
*Este contenido fue traducido del inglés original utilizando IA y puede contener errores u omisiones. Se proporciona únicamente con fines de educación en salud. Si algo no está claro, consulte con su equipo de atención médica.
