El sesgo de negatividad es un fenómeno cognitivo en el que nuestros cerebros le dan mayor peso a la información negativa que a la información positiva. Este sesgo puede impactar nuestros pensamientos, emociones y comportamientos de múltiples maneras, y puede contribuir a sentimientos de ansiedad, depresión, y estrés.
El “sesgo de negatividad” y cómo se forma
Un ejemplo del sesgo de negatividad en acción es la forma en que tendemos a recordar eventos negativos más vívidamente que los positivos. Por ejemplo, podrías recordar una crítica dura de tu jefe o colega más claramente que un cumplido que recibiste. Esto se debe a que las experiencias negativas provocan una respuesta emocional más fuerte y son más propensas a ser almacenadas en nuestra memoria.
Otra forma en que el sesgo de negatividad puede impactarnos es al teñir nuestras percepciones del mundo que nos rodea. Cuando estamos enfocados en la información negativa, podemos percibir incluso eventos neutrales o positivos como negativos. Esto puede contribuir a sentimientos de ansiedad, ya que nos volvemos hiper-vigilantes ante amenazas o peligros potenciales.
Cómo superar la negatividad
Cuando estamos enfocados en información negativa, es como mirar al mundo a través de un espejo roto. Incluso si hay cosas positivas a nuestro alrededor, las grietas distorsionan nuestra percepción y hacen que todo parezca negativo. Pero podemos reparar las grietas en el espejo, ver entre las grietas el hermoso rostro que nos mira de vuelta. ¿Pero cómo? ¿Cómo podemos superar los pensamientos negativos y sobrepasar el sesgo de negatividad?

Sé intencionalmente positivo
Para volverte más positivo, una estrategia es enfocarte intencionalmente en información y experiencias positivas.
¡Mejora tu estado de ánimo buscando activamente noticias positivas o contenido estimulante en redes sociales—es una forma eficaz de mantenerte positivo!
O quizás puedes mantener un diario de gratitud y anotar cosas por las que estés agradecido cada día.

Deja de catastrofizar
Cambia tu mentalidad desafiando los pensamientos negativos: Pausa, busca evidencia para los pensamientos negativos y observa cómo cambia tu perspectiva.
Por ejemplo, si te encuentras catastrofizando o suponiendo lo peor, desafía los pensamientos negativos con evidencia y pensamiento racional. A menudo, cuando examinamos nuestros pensamientos negativos más de cerca, encontramos que no son tan precisos o realistas como inicialmente creíamos.
Conclusiones
El sesgo de negatividad es un poderoso fenómeno cognitivo que puede impactar nuestros pensamientos, emociones y comportamientos de muchas maneras. Al comprender este sesgo e implementar estrategias para superarlo, podemos cultivar una mentalidad más positiva y resiliente, y experimentar un mayor bienestar en nuestras vidas.
*Este contenido fue traducido del inglés original utilizando IA y puede contener errores u omisiones. Se proporciona únicamente con fines de educación en salud. Si algo no está claro, consulte con su equipo de atención médica.
