¿Qué causa el dolor abdominal?
El dolor abdominal es cualquier malestar o dolor que sientes en tu estómago o área del vientre. Puede variar de leve a severo y puede aparecer y desaparecer. Hay muchas posibles causas, incluyendo:
- Problemas digestivos: El gas, la hinchazón, el estreñimiento o el reflujo ácido pueden provocar dolor abdominal.
- Infecciones: Los virus estomacales, las intoxicaciones alimentarias o las infecciones del tracto urinario (ITU) pueden causar calambres o malestar.
- Cambios en el azúcar en la sangre: Niveles altos o bajos de azúcar en la sangre a veces pueden causar dolor estomacal, especialmente si tienes diabetes.
- Comer en exceso o sensibilidades alimentarias: Comer demasiado o alimentos que no te sientan bien pueden desencadenar dolor.
- Estrés o ansiedad: Tu intestino a menudo reacciona al estrés, lo que lleva a calambres o malestar.

Remedios caseros para ayudar
Si tu estómago te está molestando, estos consejos pueden ayudar:
- Bebe líquidos tibios: Los tés de hierbas como el jengibre, la menta o la manzanilla pueden relajar tu estómago y reducir el dolor.
- Prueba la dieta BRAT: Si estás lidiando con malestar digestivo, come alimentos suaves como: algunos texto
- Bananas
- Riz
- Salsa de manzana
- Tostadas
- Evita alimentos desencadenantes: Evita alimentos picantes, grasosos o demasiado procesados que puedan irritar tu estómago. Mantente con comidas insípidas y fáciles de digerir.
- Muévete suavemente: Un corto paseo o estiramientos suaves pueden ayudar a aliviar el gas y la hinchazón. Evita acostarte inmediatamente después de comer.
- Usa una compresa tibia: Coloca una almohadilla térmica o una toalla caliente sobre tu estómago para relajar los músculos tensos y aliviar los calambres.
- Maneja el estrés: El estrés puede empeorar el dolor de estómago. Intenta ejercicios de respiración profunda, meditación o actividades relajantes para calmar tu cuerpo.
Cuándo contactar a tu médico
Aunque la mayoría de los dolores abdominales se resuelven por sí solos, busca ayuda médica si:
- El dolor es severo, repentino, o empeora.
- Experimentas fiebre, náuseas, vómitos, o hinchazón en el abdomen.
- Tienes un dolor persistente que no mejora con remedios caseros.
- Tu azúcar en la sangre es muy alto o bajo, y también estás experimentando dolor abdominal.
*Este contenido fue traducido del inglés original utilizando IA y puede contener errores u omisiones. Se proporciona únicamente con fines de educación en salud. Si algo no está claro, consulte con su equipo de atención médica.
