La hipertensión arterial, o presión arterial alta, es una condición que se observa en personas con diabetes tipo 2. Se cree que lo siguiente contribuye a ambas condiciones, sin embargo:
- obesidad
- una dieta alta en grasas y sodio
- inflamación crónica
- inactividad
Si tienes alguno de los anteriores, tus riesgos de diabetes e hipertensión pueden ser mayores.

Según la Asociación Americana de Diabetes (ADA), la combinación de presión arterial alta y diabetes tipo 2 es particularmente letal y puede aumentar significativamente tu riesgo de tener un ataque al corazón o un derrame cerebral. Tener diabetes tipo 2 y presión arterial alta también incrementa tus probabilidades de desarrollar otras enfermedades relacionadas con la diabetes, como la enfermedad renal y la retinopatía. La retinopatía diabética puede causar ceguera.
También hay evidencia significativa que demuestra que la hipertensión crónica puede acelerar la aparición de problemas con la capacidad de pensar que están asociados con el envejecimiento, como la enfermedad de Alzheimer y la demencia. Según la AHA, los vasos sanguíneos en el cerebro son particularmente susceptibles al daño debido a la presión arterial alta. Esto lo convierte en un factor de riesgo importante para el derrame cerebral y la demencia. La diabetes no controlada no es el único factor de salud que aumenta el riesgo de hipertensión.
Tus posibilidades de tener un ataque al corazón o un derrame cerebral aumentan exponencialmente si tienes más de uno de los siguientes factores de riesgo:
- antecedentes familiares de enfermedades del corazón
- dieta alta en grasas y sodio
- estilo de vida sedentario
- colesterol alto
- edad avanzada
- obesidad
- hábito de fumar actual
- demasiado alcohol
- enfermedades crónicas como enfermedad renal, diabetes o apnea del sueño
Fisiopatología
Si estás buscando más respuestas, aquí tienes una explicación más científica sobre por qué la diabetes y la hipertensión están vinculadas. Las personas con diabetes experimentan típicamente uno de dos fenómenos que aumentan el riesgo de hipertensión:
- Aumento de la resistencia arterial periférica, o menor elasticidad de los vasos sanguíneos: causado por cambios estructurales en los vasos sanguíneos que ocurren cuando tenemos cambios físicos a largo plazo en el flujo sanguíneo, como un período de meses o años de falta de ejercicio o una mala alimentación.
- Aumento del volumen de líquido corporal asociado con la resistencia a la insulina: causado por años de altos niveles de glucosa en sangre e insulina en sangre. Ambos mecanismos (aumento de la resistencia arterial y mayor volumen de líquido en sangre) elevan la presión arterial sistémica.
Conclusiones
Según la investigación actual, la presión arterial alta no conduce a un aumento del riesgo de diabetes, pero tener diabetes puede aumentar significativamente el riesgo de presión arterial alta. Así que si tienes diabetes ahora mismo y no tienes hipertensión, haz todo lo posible para mantener la glucosa bajo control, y es probable que tu presión arterial se mantenga más estable como resultado.
*Este contenido fue traducido del inglés original utilizando IA y puede contener errores u omisiones. Se proporciona únicamente con fines de educación en salud. Si algo no está claro, consulte con su equipo de atención médica.
