A medida que envejecemos, nuestros riñones empiezan a desgastarse, volviéndose menos eficientes para filtrar desechos y exceso de líquido de nuestra sangre. Esto tiende a suceder rápidamente si tienes otras condiciones como diabetes, presión arterial alta, próstata agrandada, problemas renales o ciertos tipos de cáncer. El resultado de esto es enfermedad renal crónica (ERC). Cuanto más avanzada esté la enfermedad, más restricciones nutricionales tendrás, incluyendo las relacionadas con los líquidos. Esta guía te ayudará a comprender mejor tu condición, aprender a mantenerte dentro de tu ingesta recomendada de líquidos y manejar efectos secundarios como la sed y la boca seca.

¿Necesito Limitar los Líquidos?
El líquido es una de las cosas que se restringirán en las etapas posteriores de la enfermedad renal. Esto se debe a que tus riñones no pueden filtrar efectivamente el agua de tu sangre. La acumulación de líquido en tus tejidos se llama edema.
Tu nefrólogo podrá decirte si necesitas limitar tu ingesta de líquidos y cuánta cantidad puedes beber en un día.
Los pacientes generalmente no se someten a una restricción de líquidos hasta que comienzan la diálisis. La cantidad de restricción de líquidos se determina por cuán bien están funcionando tus riñones y por cuánto líquido tiendes a retener entre las citas de diálisis. Una restricción típica de líquidos durante la diálisis es de aproximadamente 32 oz, pero esto puede variar dependiendo de tus necesidades únicas.
Por Qué es Importante Limitar los Líquidos
Si tu médico recomienda limitar los líquidos, es importante seguir su orientación. Puede ser difícil auto-limitarse, pero a la larga, te ayudará a sentirte mejor y a mantenerte más saludable. Una acumulación de líquidos en exceso en el cuerpo puede llevar a:
- Hinchazón de la cara, manos y pies
- Dificultad para respirar debido a líquido en tus pulmones
- Daño al corazón por exceso de líquido en el corazón
- Hipertensión
- Dolores de cabeza
- Baja energía
Cómo Limitar los Líquidos
Registrar cuánto estás bebiendo durante el día es lo más importante que puedes hacer para prevenir la acumulación de líquidos. La recomendación general es limitarte a 32 onzas de líquido al día.
32 onzas = 4 tazas = 1 cuarto = ~1 L
Cualquier cosa que sea líquida o que pueda convertirse en líquida cuando se derrite contará para tu ingesta de líquidos.
- Agua
- Café
- Té
- Sopa
- Leche y sustitutos de leche
- Sopa
- Caldo
- Gelatina
- Helado
- Paletas
- Sorbete
- Cubos de hielo
Manejar la Boca Seca y la Sed
Limitarte a solo 32 oz (4 tazas) de líquido al día puede hacer que sientas sed o tengas la boca seca. Los siguientes trucos pueden ayudarte a evitar este malestar:
- Evitar alimentos salados y picantes
- Mantente fresco y no te sobrecalientes
- Bebe bebidas frías en lugar de calientes
- Merienda frutas y verduras bajas en potasio
- Bebe un sorbo de una bebida a lo largo del día
- Aplaca tu sed usando cubos de hielo
- Chupar caramelos duros o una rodaja de limón
- Cepíllate los dientes
- Usa enjuague bucal
- Toma medicamentos con pequeños sorbos de agua o con puré de manzana
- Toma tus píldoras de agua prescritas (diuréticos) para ayudar a liberar líquido extra
Conclusiones
Vivir con una restricción de líquidos puede ser un desafío, pero se puede lograr. Aprender a manejar la sed y mantenerse dentro de tus límites de líquidos recomendados hace una gran diferencia en la preservación de tu salud y en la mejora de tu calidad de vida. Esperamos que este artículo sirva como una guía útil mientras te adaptas a vivir con una restricción de líquidos.
*Este contenido fue traducido del inglés original utilizando IA y puede contener errores u omisiones. Se proporciona únicamente con fines de educación en salud. Si algo no está claro, consulte con su equipo de atención médica.
