Cuando llega la temporada de resfriados y gripe, dar algunos pequeños pasos puede hacer una gran diferencia. Ser proactivo es clave: estos tres simples hábitos pueden ayudarte a mantenerte fuerte, evitar complicaciones y mantener tu azúcar en sangre y presión arterial en niveles adecuados durante todo el invierno.
1. Vacúnate contra la Gripe
Una vacuna contra la gripe anual ayuda a tu cuerpo a mantenerse fuerte durante la temporada. Piensa en ello como un partido de práctica para tu sistema inmunológico. Entrena tus defensas para reconocer el virus de la gripe y detenerlo antes de que te enferme.
Para las personas con diabetes, hipertensión o enfermedades cardíacas, vacunarse es especialmente importante porque:
- Las infecciones por gripe aumentan las hormonas del estrés como el cortisol y la adrenalina, lo que puede elevar el azúcar en sangre y la presión arterial.
- La fiebre y la inflamación afectan al corazón, aumentando el riesgo de complicaciones como ataque cardíaco o accidente cerebrovascular.
- La deshidratación relacionada con la gripe puede afectar la absorción de medicamentos y dificultar el control de los niveles de glucosa.
- Prevenir enfermedades ayuda a la estabilidad — menos días de enfermedad, rutinas más estables y menos estrés en tu sistema inmunológico.
La vacuna no garantiza que no contraigas la gripe, pero si lo haces, los síntomas son generalmente más leves, más cortos y menos propensos a llevar a hospitalización.

2. Observa la Fiebre y Mantente Hidratado
La fiebre es una señal de que tu cuerpo está luchando contra una infección, pero también puede aumentar la frecuencia cardíaca, la tasa de respiración y la presión arterial. Para las personas con diabetes, la enfermedad y el estrés a menudo causan lecturas de glucosa más altas de lo habitual, incluso cuando se come normalmente.
Prueba esto:
- Revisa tu azúcar en sangre o revisa tus datos de Monitor Continuo de Glucosa (CGM), junto con tu presión arterial, más a menudo cuando estés enfermo.
- Bebe agua, caldo o bebidas con electrolitos para mantenerte hidratado.
- Descansa y toma tus medicamentos según lo prescrito.
- Contacta a tu equipo de atención si tu fiebre dura más de tres días o si tus números se mantienen altos.

3. Mantén a los Gérmenes Fuera con Hábitos Simples
La gripe se propaga más a través de las manos que por estornudos. Una buena higiene y algunos hábitos saludables pueden ayudar a mantenerte a ti y a los demás sanos.
Consejos de prevención diaria:
- Lava tus manos con frecuencia con jabón y agua tibia durante al menos 20 segundos.
- Usa desinfectante (60% de alcohol o más) cuando no puedas llegar a un lavabo.
- Evita tocarte la cara: los virus entran por los ojos, la nariz y la boca.
- Limpia superficies compartidas como teléfonos y controles remotos.
- Duerme de 7 a 9 horas de sueño.
- Cubre tus tos y estornudos con tu codo, no con tus manos.
- Quédate en casa y descansa cuando estés enfermo.

Cuándo Llamar a Tu Equipo de Atención
Contacta a tu proveedor de atención médica si tienes:
- Una fiebre superior a 101°F que dura más de 3 días
- Azúcar en sangre superior a 250 mg/dL o presión arterial superior a 160/100 mmHg
- Dolor en el pecho, falta de aliento o mareos
- Dificultad para mantener líquidos en el estómago
Tu equipo de atención puede ayudarte a ajustar los medicamentos o prescribir antivirales si es necesario.
Mensaje Clave
La temporada de gripe no tiene que descarrilar tu salud. Con una vacuna contra la gripe, el descanso y la hidratación adecuados, y hábitos de prevención diarios, puedes mantenerte sano, equilibrado y seguro durante todo el invierno.
*Este contenido fue traducido del inglés original utilizando IA y puede contener errores u omisiones. Se proporciona únicamente con fines de educación en salud. Si algo no está claro, consulte con su equipo de atención médica.
