Los monitores continuos de glucosa (CGMs) son herramientas poderosas que te brindan información en tiempo real sobre tus patrones de azúcar en la sangre. Pueden ayudarte a entender cómo la comida, la actividad, el estrés y los medicamentos afectan tu glucosa. Pero a veces, esos números pueden plantear una pregunta importante: ¿Cuándo debo contactar a mi médico?

Aquí hay algunas pautas claras para ayudarte a decidir:
Llama a tu médico de inmediato si:
- Tu azúcar en la sangre es muy alta o muy baja y no mejora.
- Tienes síntomas que no coinciden con tu CGM.
- Ejemplo: Te sientes tembloroso, sudoroso o mareado, pero tu CGM muestra una lectura normal. Esto puede significar que tu dispositivo está descalibrado o que está sucediendo algo más serio.
- Tienes cetonas.
- Si tu CGM muestra glucosa alta (usualmente >250 mg/dL) y revisas las cetonas en la orina o la sangre y son positivas, llama a tu médico de inmediato.
Llama a tu médico pronto (dentro de un día o dos) si:
- Tu glucosa a menudo está fuera de rango.
- Más del 70% del tiempo por encima de 180 mg/dL o por debajo de 70 mg/dL.
- Los bajos frecuentes, incluso si puedes tratarlos, siempre deben ser reportados.
- Ves nuevos patrones que no entiendes.
- Por ejemplo, tu glucosa sigue bajando durante la noche, o siempre se eleva después de ciertas comidas.
- Tu CGM está dando mensajes de error repetidos o resultados inexactos.
- Tu proveedor puede necesitar revisar el dispositivo o reemplazarlo.

Menciona en tu próxima visita si:
- Quieres ajustar tus objetivos.
- Por ejemplo, si tu médico estableció tu meta como 70–180 mg/dL pero te mantienes consistentemente alrededor de 90–110 mg/dL sin bajos, tal vez quieras revisar si tu rango debería ser personalizado.
- Tienes preguntas sobre cambios en tu estilo de vida.
- Tu médico o educador en diabetes pueden ayudarte a conectar los patrones de tu CGM con la comida, el ejercicio, el sueño y el manejo del estrés.
Conclusión
Tu CGM está ahí para ayudarte a captar cambios temprano. Si tus lecturas muestran altos o bajos peligrosos, o si algo se siente “fuera de lugar,” llama de inmediato. Para patrones continuos, contacta a tu proveedor pronto para que se puedan realizar ajustes de manera segura.
Recuerda: No tienes que resolver esto solo. Tu médico, educador en diabetes y equipo de atención están ahí para guiarte.
*Este contenido fue traducido del inglés original utilizando IA y puede contener errores u omisiones. Se proporciona únicamente con fines de educación en salud. Si algo no está claro, consulte con su equipo de atención médica.
