Las fiestas están llenas de alegría, familia y — seamos honestos — mucha azúcar. Desde galletas y pasteles hasta bebidas festivas y caramelos, los dulces parecen estar por todas partes. Para las personas que viven con diabetes o aquellas que controlan su azúcar en sangre, es importante disfrutar de la temporada sin desequilibrarse demasiado.

1. Comprender dónde se oculta el azúcar
No todo el azúcar proviene de los postres. Salsas, glaseados e incluso guarniciones y aperitivos que son “salados” como la salsa de arándano o el aderezo para ensaladas pueden tener azúcar añadida. Revisa las etiquetas cuando sea posible; cualquier cosa que termine en “-osa” (como dextrosa, maltosa, sacarosa o fructosa) significa azúcar.
2. Equilibra tu plato
Piensa en tu plato de fiesta como un gráfico de pastel:
- La mitad llena de verduras (asadas, salteadas o en forma de ensalada)
- Un cuarto de proteína magra (pavo, pollo o frijoles)
- Un cuarto de almidón o grano (batatas, arroz integral o relleno)
Da un bonito paseo después de esa gran comida con miembros de la familia por el vecindario durante solo 10-30 minutos— ¡lo que la gente pueda manejar! Luego, si deseas postre, disfruta de una pequeña porción conscientemente — idealmente 1-2 horas después de tu comida principal para que el aumento de tu azúcar en sangre sea más estable.
3. Elige dulces más inteligentes
No tienes que omitir el postre por completo. Prueba:
- Fruta fresca de temporada como caquis y manzanas con un toque de canela y un chorrito de chocolate oscuro
- Parfaits de yogur griego con nueces y bayas
- Pequeñas porciones de favoritos tradicionales — ¡una galleta o unos bocados de pastel aún pueden encajar!
- Salsa de arándano casera en lugar de enlatada.

4. Mantente activo e hidratado
Un corto paseo después de las comidas ayuda a tus músculos a utilizar la glucosa de manera más efectiva. Agua, agua con gas con rodajas de fruta o té sin endulzar son excelentes opciones para equilibrar las calorías adicionales de las fiestas.
5. Disfruta el momento
La comida es solo una parte de la celebración. Focalizarse en la conexión, la gratitud y la conversación te ayuda a permanecer presente y reduce el estrés — que en sí mismo puede afectar el azúcar en sangre. Ser consciente del azúcar no significa decir no a la alegría. Significa decir sí — intencionalmente — al equilibrio, la salud y los momentos que más importan.
*Este contenido fue traducido del inglés original utilizando IA y puede contener errores u omisiones. Se proporciona únicamente con fines de educación en salud. Si algo no está claro, consulte con su equipo de atención médica.
