Cuando llega el invierno, las estanterías de los supermercados se ven un poco diferentes. Las brillantes bayas, los jugosos melocotones y las hojas verdes del jardín del verano dan paso a productos más robustos como los vegetales de raíz, los cítricos y las hojas verdes.
A pesar de que la variedad se reduce en esta época del año, todavía puedes comer comidas nutritivas y sabrosas sin romper el presupuesto. La clave es saber qué frutas y verduras están de temporada — y cómo aprovechar al máximo las opciones congeladas o enlatadas cuando las frescas no están disponibles.

¿Qué está en temporada durante el invierno?
Los productos de invierno tienden a ser resistentes y densos en nutrientes, llenos de vitaminas, fibra y minerales que apoyan tu sistema inmunológico y la salud del corazón.
🍎 Frutas que brillan en invierno:
- Naranjas, mandarinas, pomelos y limones: ricos en vitamina C para apoyar la inmunidad.
- Manzanas y peras: llenas de fibra y excelentes para mantener estable el azúcar en la sangre.
- Kiwi y granada: pequeñas pero llenas de antioxidantes.
🥬 Verduras para agarrar:
- Repollo, col rizada y hojas de mostaza: proporcionan fibra, potasio y vitamina K.
- Zanahorias, batatas y calabazas de invierno: coloridas y naturalmente dulces sin azúcar añadida.
- Remolachas, nabos y chirivías: vegetales de raíz robustos que añaden sabor y minerales a sopas o asados.
Estirar tu presupuesto de productos
Los productos frescos pueden ser más caros en invierno, pero hay formas simples de ahorrar.
- Compra lo que esté de temporada localmente. Los precios bajan cuando los productos no necesitan viajar lejos.
- Elige productos “imperfectos”. Las frutas y verduras mal formadas son igualmente nutritivas, a menudo a un costo menor.
- Planifica en torno a las rebajas y marcas de la tienda. Los vegetales congelados a menudo están en oferta y tienen la misma cantidad de nutrientes que los frescos.
Opciones congeladas y enlatadas pueden ser igual de saludables
No te saltes el pasillo de congelados — es tu mejor amigo en los meses fríos.
❄️ Productos congelados:
- Cosechados en su punto máximo de madurez y congelados rápidamente, lo que retiene los nutrientes.
- Excelentes para batidos, sopas y salteados.
- Elige versiones simples sin sal, azúcar o salsas añadidas. Revisa la etiqueta de Información Nutricional para comparar marcas y elegir la opción más saludable.
🥫 Productos enlatados:
- Convenientes y estables en estante para comidas rápidas.
- Busca etiquetas de “sin sal añadida” o “envasado en agua”.
- Escurre y enjuaga frijoles o verduras enlatados para eliminar el sodio extra.

Combina frescos, congelados y enlatados para lo mejor de todos los mundos
Mezcla y combina dependiendo de lo que sea asequible y esté disponible.
- Agrega hojas verdes frescas a un salteado de verduras congeladas para color y crujido.
- Combina cítricos frescos con frijoles enlatados en una ensalada rápida.
- Usa bayas congeladas en avena o yogurt para un dulzor natural durante todo el año.

Conclusiones
El invierno puede limitar la variedad de productos, pero no tiene que limitar tu nutrición.
- Elige frutas y verduras de temporada para el mejor valor y sabor.
- Mantén opciones congeladas y enlatadas a mano por conveniencia.
- Mezcla y combina para construir comidas coloridas y ricas en nutrientes que apoyen la salud del corazón y el azúcar en sangre durante todo el año.
Comer bien en invierno se trata de flexibilidad, y cada comida puede seguir siendo nutritiva, asequible y satisfactoria.
*Este contenido fue traducido del inglés original utilizando IA y puede contener errores u omisiones. Se proporciona únicamente con fines de educación en salud. Si algo no está claro, consulte con su equipo de atención médica.
