Los Monitores Continuos de Glucosa (CGMs) son herramientas poderosas, pero todos los números y gráficos pueden parecer un poco abrumadores al principio. Aquí hay algunos pasos simples y claros para ayudarte a entender, interpretar y utilizar tus datos del CGM con confianza.

1. Comienza Identificando Patrones
Antes que nada, echa un vistazo a tus tendencias diarias de glucosa. Pregúntate:
- ¿Estás bajando demasiado entre comidas? ¿Durante la noche?
- ¿Tienes picos después de una comida específica, como el desayuno o la cena?
- ¿Tus números son mayormente altos o bajos a cierta hora del día?
Estos patrones cuentan una historia. Pueden ayudarte (y a tu equipo de atención) a averiguar qué está causando esas fluctuaciones, y cómo mejorarlas.
2. Verifica tu Tiempo en Rango (TIR)
- Si estás por encima del 70%, ¡eso es excelente! Normalmente, eso refleja un A1C cercano al 7%.
- Si estás por debajo del 70%, intenta averiguar por qué:
- ¿Estás bajando a menudo? (Piensa: comidas omitidas, medicamentos sin comida o actividad no planificada.)
- ¿O estás teniendo picos altos, especialmente después de ciertas comidas o refrigerios?
Incluso si tu A1c parece estar bien, un TIR bajo puede significar que tu glucosa está oscilando más de lo que debería.
3. ProfUNDIZA en los Detalles
Una vez que has identificado las tendencias generales, intenta identificar qué podría estar contribuyendo. A continuación se presentan algunos factores comunes que contribuyen a niveles bajos y altos de azúcar en sangre.
Azúcar en Sangre Baja:
Razones comunes para una caída:
- Pasar más de 4-5 horas sin comer
- Tomar demasiada insulina u otros medicamentos sin comida
- Ejercitarse durante más de 30 minutos sin ajustar tu dosis de insulina o alimentarte adecuadamente
Azúcares en Sangre Altos:
Razones comunes para un pico:
- Comer una comida o refrigerio rico en carbohidratos simples (panes/arroz/pastas blancos, postres, bebidas azucaradas)
- Carecer de proteínas/fibra/grasas saludables en tu comida (ej: carnes, frijoles/legumbres, verduras, aguacate, aceite de oliva virgen extra)
- Omitir una dosis de insulina o dosificar incorrectamente
- Falta de actividad física
4. Ajusta Solo Una Cosa a la Vez
Es tentador intentar arreglar todo de una vez, pero enfocarse en pequeños cambios suele funcionar mejor.
Comienza con el azúcar en sangre baja, ya que eso puede ser más arriesgado.
- No te saltes las comidas; incluso las comidas pequeñas ayudan.
- Si estás tomando insulina u otros medicamentos que bajan la glucosa, habla con tu proveedor antes de hacer cambios.
- Ajusta por movimiento: si estás haciendo ejercicio, podría necesitar un refrigerio o un cambio de medicación para mantenerte estable.
Luego aborda las lecturas altas.
- Mira el plato: ¿Era el tamaño de la porción demasiado grande? ¿Había suficientes verduras no almidonadas o proteínas?
- Agrega movimiento: Un breve paseo después de las comidas puede hacer una gran diferencia. Piensa en ello como la forma en que tu cuerpo “abre una puerta” en tus células musculares y permite que la glucosa entre.
5. Aclara la Montaña Rusa de Glucosa
Si tus números fluctúan mucho, el objetivo es traer más consistencia a tu rutina:
- Come las comidas a horas consistentes con una cantidad similar de carbohidratos. Los carbohidratos complejos son una gran opción!
- Equilibra los carbohidratos con proteínas, fibra y grasas saludables
- Toma medicamentos a la misma hora todos los días
- Presta atención al sueño, el estrés y la hidratación; ¡todos juegan un papel!
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¿Todavía No Estás Seguro de Qué Cambiar? Hablemos
Si te sientes atascado o inseguro sobre cómo ajustar tu rutina, para eso está tu equipo de atención. Contacta a tu:
- Dietista Registrado
- Educador Certificado en Diabetes
- Proveedor de Atención Médica
Pueden ayudarte a darle sentido a tus números y ajustar tu plan de manera segura, especialmente si estás en insulina u otros medicamentos.
Consejo Final: Prueba un Cambio, Observa Qué Ocurre
Tu CGM no está ahí para hacerte sentir culpable; está ahí para darte retroalimentación. Prueba un pequeño cambio, observa qué pasa y actúa a partir de ahí. ¡Tú puedes 💪!
*Este contenido fue traducido del inglés original utilizando IA y puede contener errores u omisiones. Se proporciona únicamente con fines de educación en salud. Si algo no está claro, consulte con su equipo de atención médica.
