Has estado caminando más, estirando, tal vez incluso levantando algunos pesos, pero la balanza simplemente no se mueve. Eso puede ser frustrante, especialmente cuando estás haciendo tu mejor esfuerzo. ¿La buena noticia? Probablemente no estés haciendo nada mal. De hecho, algunos pequeños hábitos solucionables podrían estar marcando más la diferencia de lo que te das cuenta.
Veamos algunas razones cotidianas por las cuales la pérdida de peso puede estancarse, incluso cuando estás esforzándote.
5 Factores Cotidianos Que Pueden Afectar la Pérdida de Peso
1. Tu Cuerpo Está Pidiendo Más Comida, Y Está Bien
El ejercicio a menudo aumenta tu apetito. No es algo malo, es tu cuerpo haciendo exactamente lo que debería: pidiendo ser nutrido. La clave es cómo respondes.
Es fácil caer en el patrón de recompensarte con bocadillos o agregar porciones extra después de un entrenamiento. En su lugar, intenta elegir comidas que sean satisfactorias y equilibradas. ¿No has probado preparar comidas aún? Es una forma simple de apoyar tus metas, reducir el estrés y disminuir el desperdicio de alimentos, todo mientras mantienes las porciones bajo control.
2. Las Calorías Ocultas Pueden Acumularse
Incluso con comidas saludables, pequeños extras como aderezos, salsas, bebidas azucaradas y aceites de cocina pueden colar más calorías de las que piensas. No necesitas obsesionarte con cada bocado, pero aprender a leer las etiquetas nutricionales es un paso inteligente. Curiosidad por lo que hay en tus alimentos habituales y presta atención a los tamaños de las porciones.

3. Estás Construyendo Músculo (y Eso Es una Victoria)
El músculo ocupa menos espacio que la grasa pero pesa más. Así que si te estás volviendo más fuerte, firme, o notas una mejor postura, pero la balanza no se ha movido, aún estás progresando.
En lugar de enfocarte solo en el peso, intenta rastrear tu progreso de otras maneras: medidas corporales, cómo te queda la ropa, o incluso cómo te sientes cuando te miras en el espejo. Estos cambios importan tanto como el número en la balanza, si no más.
4. Tu Estrés y Sueño Pueden Estar Trabajando en Tu Contra
Cuando tu cuerpo está estresado o con poco sueño, produce más cortisol, una hormona que puede desencadenar antojos, aumentar el hambre y dificultar la quema de grasa.
Por eso la autocuidado es importante. Dar prioridad al descanso, establecer límites y crear pequeños momentos para descomprimirse durante el día puede hacer una verdadera diferencia. No necesitas “esforzarte más” para obtener resultados. Esa antigua idea de castigar a tu cuerpo para perder peso? Está desactualizada. Aliméntalo y responderá mejor.

5. Los Medicamentos y Hormonas Pueden Estar Jugando un Papel
Algunos medicamentos como esteroides, ciertos antidepresivos y medicamentos para la presión arterial pueden ralentizar la pérdida de peso o llevar al aumento de peso. Los cambios hormonales (especialmente alrededor de la menopausia o cambios en la tiroides) también pueden afectar tu metabolismo.
Si has notado cambios en tu peso después de comenzar un nuevo medicamento, o si algo simplemente se siente mal, comunícate con tu equipo de atención. Estamos aquí para ayudarte a descubrir qué está pasando y explorar soluciones que funcionen para tu cuerpo.
Conclusiones
Si el número en la balanza no se mueve, no dejes que robe tu motivación. Podrías estar construyendo fuerza, equilibrando hormonas o mejorando tus hábitos de maneras que no son inmediatamente visibles.
Comienza con lo que puedes controlar, como la conciencia de las porciones, las elecciones de alimentos, el descanso y el estrés. Enfócate en cómo te sientes, no solo en lo que pesas. Y si necesitas ayuda para encontrar el equilibrio adecuado, envía un mensaje a tu equipo de atención. No estás solo en esto.
*Este contenido fue traducido del inglés original utilizando IA y puede contener errores u omisiones. Se proporciona únicamente con fines de educación en salud. Si algo no está claro, consulte con su equipo de atención médica.
