¿Tienes dolor? A menudo, cuando estamos en dolor, puede ser difícil movernos. De hecho, podemos encontrar que movernos nos duele más. Pero la investigación ha encontrado que agregar actividad cuidadosamente con la guía de un profesional puede reducir en realidad tus sentimientos de dolor a largo plazo. Antes de comenzar una rutina de ejercicios para la rehabilitación del dolor crónico, es importante discutir qué ejercicios son apropiados para cualquier limitación física que tengas con tu médico o fisioterapeuta. Aquí, echaremos un vistazo a por qué el ejercicio es importante en la reducción del dolor y qué clases de ejercicio se han encontrado más útiles.
Este artículo publicado en 2019 discute los factores modificables y no modificables que contribuyen al dolor crónico. Destaca el papel que juegan ciertos factores de estilo de vida y cómo abordarlos puede mejorar el manejo del dolor, específicamente, cosas de las que mantenerse alejado y cosas que hacer más.
Mantente alejado de:
- Fumar – los fumadores empedernidos informan puntajes de intensidad del dolor altos y un mayor número de sitios dolorosos.
- Alcohol – las propiedades analgésicas del alcohol son de corta duración; la abstinencia del alcohol puede aumentar la sensibilidad al dolor; la dependencia del alcohol puede causar una desregulación de la neurocircuitería y neuroquímica del dolor que contribuye al dolor crónico.
- Alimentos procesados - alimentos altos en sodio, productos químicos y azúcar, y bajos en fibra, vitaminas y compuestos vegetales saludables pueden disminuir las defensas del cuerpo contra la inflamación.

Obtén más:
- Actividad Física – mejora la función y la calidad de vida, reduce la severidad del dolor. Particularmente, el ejercicio acuático, tai chi, yoga, y entrenamiento aeróbico y de fuerza.
- Nutrición a base de plantas – comer más plantas puede reducir la inflamación, mejorar la calidad de vida y reducir la severidad e intensidad del dolor.
- Luz solar y vitamina D – se ha visto que los niveles bajos de vitamina D causan cambios anatómicos, endocrinos, neurológicos e inmunológicos, que predisponen al inicio y perpetuación del dolor crónico.
- Sueño – el mal dormir aumenta la intensidad y duración del dolor crónico.

Conclusion
El dolor nunca es una excusa para permanecer inactivo. La investigación ha demostrado que agregar actividad física cuidadosamente con la guía de un profesional puede reducir tus sentimientos de dolor a largo plazo. Mantente alejado del alcohol, el tabaquismo y los alimentos procesados, y obtener más actividad física, nutrición a base de plantas, vitamina D y sueño puede ayudar a aliviar el dolor.
*Este contenido fue traducido del inglés original utilizando IA y puede contener errores u omisiones. Se proporciona únicamente con fines de educación en salud. Si algo no está claro, consulte con su equipo de atención médica.
