Recibir noticias de un nuevo diagnóstico puede ser un desafío. Además de aprender a manejar una nueva enfermedad, puede experimentar sentimientos de shock y confusión. Preguntas como "¿Cómo sucedió esto?" o "¿Qué hice mal?" son comunes. Este artículo le ayudará a navegar estos sentimientos. El objetivo es normalizar esta reacción emocional y trazar un plan de acción para ayudar a abordarla.

Paso 1: Respira
Puedes manejar tu nueva condición. Millones de estadounidenses viven con múltiples enfermedades crónicas, pero nunca lo sabrías solo de verlos. Veamos los números:
- hay alrededor de 1.4 millones de nuevos casos de Diabetes cada año
- Casi la mitad de los estadounidenses viven con Hipertensión
- Alrededor de 21 millones de adultos estadounidenses experimentaron un Episodio Depresivo Mayor en algún momento de su vida
¿Por qué te digo esto? Para mostrar el asombroso número de personas que viven con alguna condición. ¡No estás solo! Estos problemas son comunes, y hay una extensa red de ayuda y recursos disponibles, como tu equipo de iHealth. Así que, da un paso atrás y respira.
“Sientes lo que sientes, y esos sentimientos son reales”
-Sven a Kristoff, Frozen 2
Frozen puede ser una película infantil, pero aún ofrece una sabiduría útil para todas las edades. Los sentimientos deben ser experimentados, no rechazados. ¿Por qué es importante? ¿Cuál es el problema de ignorar esas molestas emociones? Ya sea que lo reconozcamos o no, esas emociones afectan nuestra salud física y mental. Ve el gráfico a continuación para entender lo que quiero decir.

Es el clásico escenario “¿el huevo o la gallina?”. Ciertas condiciones crónicas, como la Diabetes, pueden afectar tu comportamiento de maneras que aumentan tu riesgo de tener una condición de salud mental, como la Depresión. Lo opuesto también es cierto: las personas con una condición de salud mental preexistente pueden tener dificultades para adoptar estrategias de afrontamiento saludables. Esto, a su vez, agrava su nueva condición crónica.
Recuerda el Paso 1: respira. Ahora que sabemos que nuestra salud mental y física están vinculadas, profundicemos en el Paso 2. Nombrar tus emociones
Paso 2: ¡Nombra esas emociones!!
La mayoría de los expertos creen que hay 6 emociones básicas: tristeza, felicidad, miedo, ira, sorpresa, desagrado. Estas 6 se pueden desglosar aún más, pero empecemos por la base. Intenta sentarte con tus sentimientos y ponerlos en una de estas 6 cajas de emoción. Puede ser difícil articular los sentimientos en palabras, pero incluso reconocer que el sentimiento existe puede ayudar a hacerlo un poco más pequeño, menos abrumador. El objetivo aquí es traer nuestros sentimientos a la luz, fuera de las sombras donde pueden crecer en la oscuridad.
Si quieres profundizar en estas emociones básicas, consulta la Rueda de Emociones ( https://www.phoenixperform.com/single-post/a-wheel-of-human-emotions)
También puedes tener reacciones físicas. Otra táctica útil es intentar notar cuándo surgen estas reacciones físicas y considerar en qué estabas pensando. ¿Qué pensamiento, miedo o emoción llevó al corazón acelerado? La razón es la misma que antes: llevar grandes reacciones desconocidas a la luz y entenderlas, con la esperanza de que puedan hacerse un poco más pequeñas y manejables.
¿Solo aguántalo?
Algunos estudios muestran que las personas tienen un mayor riesgo de desarrollar una condición crónica después de un diagnóstico de salud mental y también pueden experimentar tasas de mortalidad más altas.
- Puede ser tentador pensar: “una vez que controlé esta enfermedad, estos sentimientos pasarán”, pero nuestras reacciones emocionales a situaciones estresantes nos dan una idea de nuestra salud mental en general. ¡No ignores tus sentimientos!
Paso 3: Busca ayuda
El último paso es buscar ayuda. Ya has hecho un gran trabajo con los pasos 1 y 2, pero si sientes que necesitas más ayuda, aquí hay algunas opciones.
- Habla con tu Proveedor: La mayoría de las condiciones de salud mental pueden ser abordadas por tu proveedor de atención primaria, ¡llámalos hoy!
- Encuentra una comunidad: ¿tiene un amigo o familiar la misma condición?
- Establece metas pequeñas, alcanzables y específicas: el establecimiento de metas funciona mejor cuando no es vago.
- Practica la autocompasión: los cambios más pequeños pueden tener un gran impacto.
Recursos en Línea y en la Comunidad
- Para ayuda en encontrar un proveedor de Salud Mental, prueba SAMHSA (la Administración de Servicios de Abuso de Sustancias y Salud Mental)
- Grupos de apoyo
- Para grupos de apoyo de Diabetes, prueba la Fundación Derrotar la Diabetes
- Para grupos de apoyo de Salud Mental, prueba Mental Health America
- Para tu condición específica, intenta buscar recursos publicados por organizaciones nacionales como la ADA (Asociación Americana de Diabetes) o NIH (Institutos Nacionales de Salud)
- Pregúntale a tu proveedor sobre grupos de apoyo locales o los ofrecidos a través de sistemas hospitalarios locales.
El cuerpo es un ecosistema. Lo que afecta a una parte se siente en todo. Mantener el contacto con nuestros cuerpos es clave para nuestra salud en general. Conectar un miembro herido con una caída el día anterior es lo suficientemente simple, pero conectar un cerebro “herido” con ciertos estresores puede ser difícil. Un "dolor" mental puede ser a menudo sutil, pero estas molestias exigen atención, así como un miembro herido. Siempre animo a las personas a hablar con su Proveedor, pero abordar el "dolor" puede ser tan simple como reconocer que está ahí y darle un nombre.
*Este contenido fue traducido del inglés original utilizando IA y puede contener errores u omisiones. Se proporciona únicamente con fines de educación en salud. Si algo no está claro, consulte con su equipo de atención médica.
